Y ahora ya no sólo en sentido figurado, por fin cumplieron su sueño, la mudanza llegó, y con ella, la posibilidad de compartir sus sueños en cama, en el desayuno, en la cena, 24 x 7 x 365.
Poco a poco han decorado y acomodado su hogar a su gusto, como lo querían, y así, poco a poco se van materializando esas ilusiones que parecían tan lejanas, que parecía nunca llegaría el día de cerrar la puerta y dejar a sus espaldas a los demás, para sólo ser ellos, nadie mas.
Obvio que la ayuda y el apoyo nunca dejaron de existir, los dos han sido bendecidos con grandes familias y amigos, que han sido el soporte que volvió más fuerte este proyecto.
Ahora son felices, su vida está completa y comparten sueños, pesadillas, comida, tareas, y comparten nuevas ilusiones, porque lo importante no es cumplir las que se tienen, lo importante es buscar nuevas…