Al estar hablando de su nueva aventura, siguen surgiendo las inevitables dudas sobre la repartición de actividades y tareas, quién va a hacer qué cosa; obviamente, al principio, la muy democrática división de “mitad y mitad” sale a la luz y se acuerda de manera unánime, entre los dos harán todo, y el acuerdo se sella.
Al seguir su camino rumbo a casa, en el cierre del último fin de semana que pasarán en sus respectivos hogares paternos, entre el ruido de la lluvia que cae de manera constante, se alcanza a escuchar Siren Song de Bar for Lashes: “In the morning I’ll make you breakfast, in the evening I’ll warm the bed and I’ll always be happy to kiss you…” Lo único que les queda es voltear a verse, esperando que cada quien cumpla su parte…