Compromiso. Esa palabra es grande, enorme, tanto en número de letras como en significado. En ocasiones asusta, en ocasiones motiva, en la mayoría de las personas genera primero emoción, luego desidia, y termina por hacerse a un lado.
Para ellos significó por fin decidirse a dar ese “siguiente paso”, qué importa el poco tiempo que llevan, qué importa que no sigan el protocolo, lo que ellos quieren es estar juntos y para eso, necesita existir un compromiso.
El de ellos es juntar la mayor cantidad de dinero posible para, en menos de un año, mudarse de sus respectivas casas para vivir juntos, ese es el compromiso, no casarse, organizar la súper boda, no, eso vendrá después, ellos ya quieren estar juntos, disfrutar lo antes posible de su vida en pareja, porque saben que lo pueden hacer, saben que es posible, y lo mejor de todo: quieren hacerlo.
Ya dieron el primer paso, el aviso a alguien cercano a ellos ya lo hicieron; en unos pocos meses seguirá el turno a los padres. ¿Dudas? siempre las habrá, pero es más fuerte su compromiso, porque saben lo que quieren y con quien lo quieren.
Lo que tienen es más fuerte que eso, mucho más fuerte, lo pueden ver en sus miradas, lo escuchan en el aire, en la música que sale de su iPod, que está tocando a Gavin DeG
raw: So, since you wanna be with me you’ll have to follow through with every word you say. And I, all I really want is you, you to stick around, I’ll see you everyday…